Durante la semana, me levanto religiosamente a las seis de la mañana y me preparo para salir. No desayuno mucho, porque no tengo mucho tiempo; solo como un pan o unas galleticas.
Salgo de casa exactamente a las siete menos diez y voy hasta la estación en bicicleta. Una vez allí tomo el tren rápido que sale a las siete y cinco y voy hasta Shinagawa en Tokio. El trayecto es largo, casi una hora y como el tren está a tope, normalmente no puedo sentarme. Para hacerlo tengo que recordar de entre las mismas caras de todos los días quién se baja ántes y donde lo hace. Pero no es solo eso, tengo que asegurar el sitio delante de la persona, lo cual es también muy difícil, puesto que como yo hay muchas personas con las mismas intenciones. Sí logro sentarme, voy durmiendo; pero desafortunadamente lo usual es que vaya de pie escuchando música o estudiando español.
En la estación de Shinagawa tengo que cambiar para la línea Yamanote. Esta es una línea de circunvalación y es usada por muchísima gente; asi que, aunque el tren viene cada tres minutos, a veces no puedo subirme.
La siguiente estación después de Shinagawa es Osaki, donde esta la compañía en que yo trabajo. Allí llego, sobre las ocho y cuarto y hasta las nueve, es el tiempo que tengo para relajarme antes de empezar a trabajar. Normalmente tomo un café y estudio español.
↑El buzón en la estación de Shinagawa. ¡Muy bonito!La compañía hace la página web de un "convini". Un convini es una tienda donde venden practicamente de todo y en la que se prestan muchas servicios, como el pago de cuenta de teléfono, etc; de ahí el nombre que proviene del inglés "convenience store".
Yo soy miembro del equipo del sitio de ventas por teléfonos celulares y modifico las imágenes de los articulos, como parte del proceso de confección de las páginas.
A excepción de la hora de descanso que tenemos el mediodía, trabajo oficialmente hasta las seis menos cuarto. Pero nadie sale de la oficina, todos hacen horas extras. A mí no me gusta trabajar tanto, así que siempre intento salir antes de las siete.
La vuelta es igual que la ida: voy hasta Shinagawa, cambio de tren y viajo una hora hasta casa. La probabilidad de sentarme en la vuelta es muy alta, casi siempre lo logro.
Al volver a casa ceno, veo un poco de tele y luego me baño. Antes de dormir hago ejercicios de estiramiento y más o menos a las doce me voy a la cama.
¡Buenas noches!